Mendoza pasó de la teoría a la práctica

Mendoza pasó de la teoría a la práctica

Ya son once los grupos de empresas que están trabajando bajo esta modalidad asociativa. Pertenecen a sectores como turismo, agro, servicios e industria. Son emprendedores que están ejecutando sus planes de desarrollo con el apoyo financiero del BID y del programa Mendoza Productiva.

Diversificar productos y servicios, conquistar nuevos mercados y elevar la competitividad en busca de mayores márgenes de rentabilidad. Estos son algunos de los motivos que inspiraron la asociatividad en ciertos sectores de la economía provincial. Intento que hoy es realidad con distintos clusters que ya están funcionando en Mendoza.

Los clusters son concentraciones geográficas de empresas interconectadas, proveedores de servicios, empresas de sectores afines e instituciones conexas, como por ejemplo universidades y asociaciones del sector, que cooperan dentro de un mismo negocio. Puede tratarse de empresas que produzcan lo mismo o distintas firmas que integran una cadena productiva que se reúnen bajo una misma estructura directiva para trabajar en conjunto en busca de objetivos comunes. Todo esto permite reducir riesgos, mejoras conjuntas de calidad y productividad y alcanzar mayores grados de especialidad en el desarrollo de distintos productos o servicios.

Lo destacado en la política de cluster es que no se beneficia a un sector en particular, sino que se trabaja al mismo tiempo con todos los actores que están encadenados a un negocio. Por ejemplo, en el caso del aceite de oliva el cluster contempla tanto al productor de aceitunas como al que industrializa, también al que diseña la etiqueta del envase y diferentes tipos de proveedores de insumos que hacen al negocio en sí, vinculando las instituciones privadas y públicas.

Entre los beneficios que las empresas encuentra al trabajar en forma asociativa, se destaca el aumento de la productividad, la generación de nuevos negocios y la posibilidad de insertarse en otros mercados, muchos de ellos altamente competitivos. A su vez también amplían sus conocimientos y prácticas.

Apoyo oficial

El gobierno provincial, dentro del programa “Mendoza Productiva”, decidió en el 2005 apoyar a los sectores que ya estaban trabajando o esbozando su interés por la asociatividad. Ya en ese año había experiencias como los emprendedores textiles asociados de “El Arca” o los nucleados en el proyecto grupal “Los Caminos de Altamira” en turismo rural que estaban trabajando aunque con nulo apoyo y falta de herramientas de gestión.
El gobierno detectó estas experiencias e identificó los sectores, que por su cantidad y diversidad de empresas vinculadas a un mismo producto o cadena de fabricación, eran los más óptimos para el desarrollo de clusters. De ahí, y a través del Subprograma de Promoción de Clusters perteneciente a Mendoza Productiva, decidió apoyar estas iniciativas y fomentar nuevos proyectos con el apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Por medio del programa, se ejecutaron talleres de sensibilización donde participaron empresarios, productores, técnicos, instituciones nacionales como INTA, INTI, universidades como la Nacional de Cuyo, Congreso y Mendoza.

De cada taller surgieron aproximadamente 50 proyectos de competitividad de los cuales han sido formulados y evaluados 18 en la primer etapa. De esos 18, se priorizaron 11 clusters entre los que se encuentran: 4 agroalimentarios (aceite de oliva, fruta desecada, fruta fresca y hortaliza fresca), 3 industriales y de servicios (textil-indumentaria, gráfico y servicios petroleros) y 4 turísticos (rural y aventura).

En total estos clusters recibieron $1.458.978 en concepto de subsidio por parte del BID distribuidos en partidas de $45 mil hasta los $450 mil según el alcance de cada proyecto.
El monto total para todos los clusters asignado por la provincia del dinero tomado como crédito al BID asciende a los $85 millones. Fondos que la provincia usará para apoyar el crecimiento y la expansión de los clusters ya seleccionados y la formación posible de nuevos grupos de empresas en Mendoza.

En cuanto al trabajo de asesoramiento y seguimiento del desarrollo productivo de los clusters,
estos corren por cuenta de consultores internacionales que fueron elegidos en un proceso selectivo que llevó varias etapas cada una con el seguimiento del BID. “El monto destinado para este proceso de selección fue de $1,5 millones, aunque tuvimos un ahorro de $400 mil debido a que algunas consultoras cotizaron menos al presupuesto originalmente pensado. Ese ahorro fue destinado para financiar los proyectos de los clusters”, señaló Alejandra Rapacioli, gerente de los clusters por parte del gobierno provincial.

El proceso de selección de las consultoras internacionales comenzó en enero del 2005, donde se presentaron 32 propuestas. Luego a través de una Comisión Evaluadora en base a los antecedentes presentados se constituyeron tres listas cortas de 6 consultoras cada una, las que fueron enviadas al BID para su aprobación y finalmente en función de aspectos técnicos y económicos se calificó se eligió una consultora por cada grupo de cluster. Al presente hay consultores de Estados Unidos, México y Chile trabajando en el asesoramiento y seguimiento de los clusters en marcha.

Criterios

Pero ¿cuáles fueron los criterios de selección de los clusters?

“Lo relevante no es la cantidad de empresarios que participan del cluster sino los proyectos que surjan de cada uno de ellos, porque generan múltiples beneficios a todos los actores de la cadena productiva”, apuntó Fernando Monteverde, del cluster agroalimentario.

Hay proyectos muy interesantes que constantemente surgen de los clusters. Por ejemplo está el cluster que engloba el laboratorio de enfermedades de suelo. Este cluster está motorizado por el INTA y la Asociación de Productores y exportadores de ajo y cebolla, con el respaldo del 80% de los productores que manejan el ajo en Mendoza”, explicó Fernando Márquez, del cluster agroalimentario.

“Lo que se pretende es que los clusters posean una identidad compartida y que vayan desarrollando una visión de mercado. Es hacerle entender a cada miembro su rol dentro del cluster, el esfuerzo de incorporar calidad y tecnología que les va a permitir no sólo ganar más sino que su aporte impacta y se generan más negocios. Esta es la visión compartida de los 9 clusters”, apuntó Alejandra Rapacioli.

Dinámica

En la práctica, cada cluster está coordinado por un líder que es la persona encargada de coordinar las acciones de los integrantes del cluster así como también es el representante del grupo ante los consultores internacionales y los coordinadores del sub programa clusters del gobierno provincial.

En cuanto a la dinámica de trabajo, cada cluster va gerenciando proyectos llamados Iniciativas de Refuerzo a la Competitividad (IRC). “Las iniciativas son herramientas que utilizamos desde el programa para fomentar el desarrollo. Nosotros vamos supervisando que el dinero del BID sea ejecutado de acuerdo a lo planeado pero también fomentamos aún más el trabajo asociativo de empresas e instituciones y de esta forma se rompe también resquemores entre el ámbito público y privado”, apuntó Diego Navarro, del cluster de turismo.

El subprograma tiene actividades complementarias como la capacitación del personal del equipo técnico provincial. Además se realizó el año pasado un viaje a Estados Unidos para tomar contacto con más de 100 experiencias exitosas de clusters del mundo.

En la actualidad se están desarrollando talleres donde se muestran los resultados de los diagnósticos realizados por las consultoras internacionales, de manera que los integrantes de los clusters tomen un punto de partida de su situación competitiva y los desafíos que cada grupo debe sortear y enfrentar. Estos talleres es están desarrollando en Tupungato, San Rafael, Maipú y Ciudad.

En cuanto a los planes a seguir cada cluster no sólo estarán ejecutando sus planes de desarrollo con la supervisión del gobierno provincial y el BID, sino que también seguirán expandiendo su radio de acción, gestando y ampliando sus actuales proyectos y elaborando nuevas inquietudes.

De la teoría se pasó a la práctica y la idea de traer a la provincia modelos de éxito para integrar a las Pymes ya está en marcha en Mendoza.

Antecedentes
Historia. El gobierno provincial en plena gestión del ex gobernador Julio Cobos desarrolló un mapeo de clusters en la provincia. Se detectaron 19 clusters en Mendoza y se incentivó su asociatividad a través del Subprograma de Promoción de Cluster del proyecto Mendoza Productiva. En el 2004 el gobernador Cobos gestionó un crédito con el Banco Inter Americano de Desarrollo (BID). El objetivo era concretar planes de infraestructura y asistencia para el desarrollo económico por un total cercano a los U$S200 millones, más la contraparte de rigor del Estado provincial.

Subprogramas. El programa Mendoza Productiva posee subprogramas, uno de ellos es el referente a clusters. Este subprograma comenzó sus operaciones a mediados del 2005, cuando se contrataron consultores internacionales para realizar talleres de sensibilización y fomento de clusters en Mendoza.

Vía: Diario Los Andes 27 de Junio 2008
Link: http://losandes.com.ar/notas/2008/4/27/economico-355798.asp

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