Paul Hobbs:”Estamos obsesionados con hacer buenos vinos, antes que hacer dinero”
Es uno de los “flying winemakers” más conocidos de la industria vitivinícola mundial. Asesora a 35 bodegas en todo el mundo. Como Alberto Antonini y Michel Rolland, tiene su bodega en Argentina con la que cosecha sólo premios a la excelencia.
A los flying winemakers les achacan el hecho de, según los críticos, hacer todos los vinos iguales.
- Pienso que es una expresión que depende del enólogo. Debo reconocer que hay algunos enólogos que hacen de sus vinos una receta, pero la mayoría hacen vinos que son muy regionales y ese es mi interés.
Creo que el término “flying winemaker” es una definición negativa porque algunas personas pueden pensar que a mi no me interesan sus vinos porque llego y me voy, pero realmente eso no es lo que me pasa. En especial con Argentina, país con el que tengo una gran relación.
- ¿Cuáles son las ventajas competitivas del vino argentino?
-Son vinos interesantes, con buena energía, que se caracterizan por la buena relación precio - calidad (value). Además, el país tiene una identidad romántica que a la gente le gusta, con el gaucho argentino o el tango.
Básicamente, otras de las cualidades que tiene el vino argentino es el hecho de tener mucha fruta. Muchos de los problemas que enfrentan hoy los vinos en el mundo tienen que ver con el hecho de que los precios no son atractivos.
-¿Cómo empieza el desarrollo de Viña Cobos, su bodega en Argentina?
- Durante más de 9 años fui consultor para Nicolás Catena, entonces decidí en 1997 que era tiempo de empezar mi propio proyecto y quería para eso encontrar un socio en Argentina. Tuve la suerte de encontrar a Luis (Barraud) y Andrea (Marchiori) con los cuales hice una buena conexión y comparto con ellos lo que quería hacer.
Mi idea era enfocarme en el Malbec y encontrar las mejores regiones de Mendoza para poder desarrollarlo. A ellos les gustó el proyecto y esa fue la génesis de Viña Cobos.
-¿En qué piensa que se sustenta el gran éxito de la bodega?
- Principalmente tenemos éxito porque estamos locos. Estamos obsesionados con hacer buenos vinos antes que hacer dinero. Tenemos una sola obsesión y es la calidad.
-¿Cómo ve a Argentina en el futuro, sustentando su crecimiento en el Malbec?
- Argentina no tiene competencia con el Malbec y hay vida después del Malbec. Pero los vinos argentinos primero se tienen que descubrir a través del Malbec y después se dará una evolución natural a otras variedades.
No creo que haya un gran mercado para vinos como el Torrontés o Bonarda, los considero vinos de nicho. Pero sí tienen muy buenas posibilidades otros varietales como el Chardonnay, el cuál creo que tendrá una gran evolución en los próximos cinco años.
-¿Cree que las bodegas están dejando de lado el desarrollo de otras variedades porque están ocupadas con el Malbec?
-Ahora todos están poniendo su foco en Malbec y pocas bodegas están buscando otras variedades. No podemos esperar que pase con otros vinos el mismo fenómeno que tuvimos con el Malbec. No creo que haya una explosión con Cabernet, Chardonnay, Sauvignon Blanc y Syrah.
Argentina, en general, puede hacer un gran trabajo con todos estos varietales, pero creo que las bodegas le tienen que prestar atención al desarrollo de sus portfolios.
-¿Cuáles, a su entender, son los problemas que tendrá que enfrentar Argentina?
-Evidentemente, los problemas económicos y la inflación están haciendo que Argentina no sea tan competitiva. Esto es definitivamente una preocupación y es algo de lo que tenemos que ocuparnos todos.
-¿Cuáles son los mejores terroirs para el vino argentino?
-Los mejores terroirs son Luján de Cuyo y Valle de Uco, en general, esas dos grandes regiones pueden ser las mejores. También hay que nombrar algunas zonas de Maipú y subregiones en San Rafael que pueden llegar a sorprender. Específicamente las mejores zonas son:
Tupungato, Tunuyán y Vista Flores, estas regiones tienen algo que las distingue y se puede encontrar mucha diversidad y le dan al consumidor muchos Malbec distintos para tomar.
También pasa lo mismo con Agrelo, Perdriel y con Cruz Piedra.
- ¿Tiene una zona preferida?
- Me gusta la diversidad, no una zona más que otras.
- ¿Qué potencial le ve a los vinos de regiones como San Juan, Patagonia y Salta?
- Creo que estas regiones tienen potencial para desarrollar el varietal. Pero hay que poner mucho esfuerzo e inversión. Creo que los que quieran hacer el esfuerzo van a tener la recompensa de alcanzar buenos vinos, pero hay que trabajar, porque cada una de estas regiones tiene características muy peculiares y uno tiene que entenderlas y aprender.
- Ha sido muy aclamado con sus vinos por la crítica internacional ¿Cómo considera que influyen los críticos de vinos en las ventas?
-Los “gatekeepers” (guardianes de la entrada) tienen mucha influencia para todas las bodegas. No digo que es lo único, pero son importantes a la hora de abrir puertas.
La prensa o los sommeliers son un como arma de doble filo porque te pueden herir tanto como te pueden ayudar.
Fuente: Diario Los Andes
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